En Wisconsin, la compañía de diseño de software Three Square Market es la primera compañía de tecnología que le ofrece a sus empleados el implante de microchips. El chip es del tamaño de un grano de arroz y se implanta debajo de la piel entre los dedos pulgar e índice. Se espera que con el chip se puedan realizar las actividades diarias de la oficina más fácil y rápidamente.
De acuerdo al presidente de Three Square Market, Todd Westby, quién recientemente se implantó el chip, los chips permitirían la apertura de las puertas que requieren identificación, hacer compras en el salón de las pausas y el ingreso en las computadoras. No obstante, el chip no permitiría hacer seguimiento de la ubicación de los empleados todo el tiempo, expresó. “No es diferente a portar una tarjeta de proximidad o la tarjeta de crédito que se desliza por el lector de tarjetas. No vamos a recoger esa información sino que será sometida directamente a las empresas de las tarjetas de crédito”, afirmó.
Los empleados están recibiendo los implantes voluntariamente y ahora pueden hacer sus compras con solo mover su mano frente a un lector de chips o de tarjetas de crédito. Westby dijo que un número serial es compartido con las compañías de las tarjetas de crédito pero la información personal se mantiene en privado.
“La compañía de la tarjeta de crédito toma este chip como si fuese una tarjeta de crédito. Todo lo que les compartimos a ellos es un número serial semejante al de la tarjeta de crédito pero mucho más seguro”, agregó. Westby expresó que aunque la mayoría ya lo ha hecho, algunos empleados decidieron no participar en el programa.
Muchas personas piensan que la tecnología de microchips es la marca de la bestia. Si bien ese no es el caso (Apocalipsis aclara que la marca de la bestia es la falsa adoración), un microchip podría ser utilizado fácilmente para hacer efectiva la ley que prohíba comprar o vender impuesta por la bestia sobre aquellos que rehúsen obedecer la ley de adoración que vendrá. Este podría ser un paso inicial para aquello que vendrá.
“Y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre”. Apocalipsis 13:17.

Comments
Kevin K
19 de junio de 2026 at 12:02 12Fri, 19 Jun 2026 12:02:04 +000004.Todd Westby loves to pitch himself as a cutting-edge tech innovator, but the reality of his business model is incredibly predatory. He is the co-founder/owner of T.W. Vending and TurnKey Corrections (which operates Inmate Canteen and Kimble’s Food by Design).
While he goes on TV to talk about tech convenience, his platforms are locked in captive jail markets charging families sky-high fees. They actively accept deposits for «Communication Funds» in facilities that don’t even support the service, only to block refunds and trap the money. Even worse, if an outside user has a bank or card dispute, his company retaliates by draining the completely separate, legitimate baseline balance of the incarcerated individual. It is pure corporate extortion disguised as tech innovation. People need to look past the suit and see who his companies are actually hurting.